MEDITERRÁNEO: Refugiad@s encarcelad@s sin juicio – un informe sobre la visita de ECAP a la isla griega de ‘Chios’

RedECAP
11 de Noviembre del 2016
MEDITERRÁNEO: Refugiad@s encarcelad@s sin juicio un informe sobre la visita de ECAP a la isla griega de ‘Chios’

 por Ramyar Hassani,

Coordinador de Proyecto, ECAP Mediterráneo  

[Nota: Esta edición ha sido adaptada para RedECAP. El original está disponible en el sitio web de ECAP-Mediterráneo.] 

Fotografía: Amnistía International

Fuimos recibid@s en la oficina del alcaide, los muros decorados con iconos ortodoxos, en su mayoría compuestos de Jesús, la Virgen María y una imagen de La Última Cena colgada sobre el escritorio del alcaide. Nos percatamos de que el reloj en la pared estaba muerto. Las horas no tienen ningún significado en esta prisión, tal vez los años sí. El detector de contrabando está en la sala para evitar que alguien fume aquí, a diferencia de muchas otras oficinas públicas en Grecia. Claramente, la crisis económica golpeó esta oficina como los viejos armarios, el escritorio polvoriento del alcaide y las franjas mugrientas en las cortinas envejecidas lo prueban. 

Mientras echamos un vistazo a la habitación, esperando a encontrarnos con los prisioneros, Sabri llegó. Tenía sólo 24 años, pero parecía mucho más viejo—tal vez como resultado de las insoportables penas que había experimentado desde el comienzo de la guerra civil en Siria o simplemente porque su sueño de una vida más segura ha desaparecido en esta prisión. En cualquier caso, su incertidumbre y la proximidad a su fecha de corte lo habían inquietado. Le dijeron que su pasaporte y sus otras pertenencias no estaban en la estación de policía, aunque fueron confiscados cuando fue arrestado. Según ‘Sabri’, su juicio se llevará a cabo el 17 de Octubre del 2016 en la isla Griega de ‘Chios’. Con ojos cansados, pidió nuestra ayuda para que sacáramos fuera de Grecia, a l@s seis miembr@s varad@s de su familia. 

‘Mohammad Said’, de 24 años, ha estado encarcelado durante tres meses, esperando la fecha de corte. Arribó a Grecia como el único sirio en el barco con dieciséis Iraníes. "Nuestro barco fue rescatado por un buque de la OTAN y fui acusado de ser el contrabandista de l@s iraníes en el barco", dijo. "Pensando que yo era Turco, la Guardia Costera Griega me golpeó y más tarde uso violencia durante mi interrogatorio". El real contrabandista Turco, amenazó a punta de pistola a ‘Mohammad’ y a l@s otr@s cuando le preguntaron al contrabandista por qué no estaba cumpliendo su promesa de pilotar el barco a Grecia. En cambio, l@s refugiad@s a bordo tuvieron que conducir el barco ell@s mism@s. Los contrabandistas obligan a l@s refugiad@s a dirigir el barco. En la mayoría de los casos, la única manera de salvar a l@s pasajer@s es que alguien—cualquiera—agarre el timón y dirija. 

Otr@s refugiad@s encarcelad@s a menudo le pidieron a ‘Mohammad’ que actuara como traductor árabe-inglés. Su rostro, vacío de emoción, no era un signo de confesión, sino más bien de su pérdida de esperanza en la tierra donde buscaba asilo. Su tía ha vivido con su familia en Atenas durante los últimos quince años. ‘Mohammad’ preguntó si podía contactarla durante las investigaciones, pero las autoridades negaron su petición. "Yo era técnico en Siria. Cuando se puso más peligroso y me vi obligado a huir, tuve que vender mi computadora para pagar la tarifa del contrabandista de $300. Se quedó en silencio por un momento y luego continuó: “Huí de la guerra con la intención de buscar refugio, pero terminé en la cárcel.” 

Desde el acuerdo UE-Turquía, much@s refugiad@s están varad@s en varias islas Griegas. Debido a esto, los documentos falsificados y los intentos ilegales de llegar a los transbordadores han aumentado. En general, se descubren los intentos de esconderse dentro o debajo de los camiones, y las personas que buscan asilo son perseguidas, arrestadas y golpeadas. 

‘Ziab Al Ahmad’, actualmente un residente de ‘Malta’ pero originalmente de ‘Homs’, Siria; se reunió con nosotr@s después. Su esposa y sus dos hijos siguen viviendo en Malta. Echa de menos a su familia. Sus hijos tienen siete y diez meses. "Vine a Grecia para llevar a mis hermanas de ‘Mytilene’ a Atenas con documentos falsificados, pero fui arrestado tan pronto como salí del ferry". ‘Ziab’ tenía los papeles falsificados en su bolsillo cuando fue arrestado y no ha recibido información sobre sus hermanas de diecisiete y diecinueve años. 

Otro obstáculo importante que enfrentan l@s refugiad@s detenid@s es la asistencia legal— o la falta de ella. El estado asigna abogad@s, pero el contacto entre el/la abogad@ y el/la cliente es inquietantemente infrecuente, lo que hace muy difícil que l@s abogad@s aprendan sobre el caso específico y defiendan adecuadamente a sus clientes. 

‘Hussain’ tiene cuatro herman@s que viven en Alemania. "Mi hermana y mi hermano vinieron y asistieron a mi juicio. Presenté todos los documentos necesarios para demostrar que soy un refugiado y no un contrabandista, pero fueron ignorados y todavía estoy condenado a 17 años de prisión", diez años de los cuales deben ser encarcelados. Hablaba sin cesar mientras trataba de aprovechar el uso de su tiempo para pedir la mayor ayuda posible: "Dejé a mi esposa en Turquía y ella dio a luz a mi hijo menor, mientras yo estaba en la cárcel. No pude apoyarla en absoluto. La única vez que vi a mi abogado fue durante diez minutos el día de mi juicio. Recordar este memoria provocó su ira. Según el acta de la corte, supuestamente tomó el bote y se dirigió hacia Turquía antes de ser arrestado, pero no nos lo mencionó en nuestra conversación. 

‘Abdollah’ estaba en el dentista cuando comenzaron los disturbios en ‘Soda’, un campamento en ‘Chios’. Regresó a su tienda y recibió una llamada de su madre, saliendo de su tienda para hablar con ella. Cuando regresó, su tienda y todas sus pertenencias estaban en llamas. "Fui arrestado, interrogado y llevado directamente a la prisión". El continuó, confundido, "Les dije que si prendía fuego a cualquier parte del campamento me mostrarían en los videos de seguridad, pero ellos me ignoraron." ‘Abdollah’ continuó, más fuerte ahora, "He estado aquí por cinco meses sin un juicio. Mi prometida todavía está en ‘Soda’. Me han concedido asilo en Grecia y nunca quise ser trasladado a Atenas". Much@s de l@s refugiad@s exigían esta transferencia unos días antes de las protestas que dejaron el campamento en cenizas. Suspiró y dejó descansar las palmas de sus manos sobre sus muslos desesperanzado. “Yo estudie derecho durante dos años y sé lo que está bien y lo que está mal.” 

Luego nos encontramos con ‘Rasid’. "Mi familia tuvo que regresar a Siria", nos dijo. "Me detuvieron y ell@s no tienen ingresos para sostenerse en Turquía. No tengo contacto con ell@s porque viven en un área bajo el control de ISIS." ‘Rasid’ fue arrestado mientras trataba de regresar a Turquía. Afirmó que su intención era ayudar a transferir a otr@s refugiad@s que quedaron varad@s en la costa Turca a Grecia. Fue condenado a diecinueve años de prisión, y tiene que permanecer encarcelado durante diez años. 

A menudo, l@s refugiad@s que son encarcelad@s o arrestad@s por tráfico de personas no saben que dirigir un barco de refugiad@s rompe el derecho internacional actual, incluso en una cuestión de vida o muerte. 

Los exhaustos ojos de ‘Mohammad Saad’ se iluminaron cuando nos estrechó la mano. Su juicio debía tener lugar el 17 de Octubre del 2016, seis meses después de su detención y encarcelamiento por tráfico de personas. Estaba en el mismo barco que ‘Sabri’. "Si usted es una organización enfocada en los derechos humanos, probablemente sabe lo que significa 'derechos humanos' en Siria. Hemos huido de la guerra y del conflicto para estar segur@s, no para terminar en la cárcel." Él, como la mayoría, no sabía que pilotar el bote era ilegal. Continuó sin demora en sus palabras: "Pagué $1200 a los contrabandistas dejándome sin dinero para contactar a mi familia o para dar seguimiento a la condición de mi padre enfermo. ¿Cómo podría ser yo el contrabandista? 

En raros casos, l@s refugiad@s pueden pagar un(a) abogad@ privad@. La contratación de un(a) abogad@ privad@, sin embargo, no es una indicación de riqueza. En casos como el de ‘Midga’, él y su familia tuvieron que vender todo lo que pudieron, incluso artículos del hogar, para juntar dinero suficiente para pagar una abogada privada. 

‘Midga’ pagó €1000 a una abogada griega para ayudarlo durante todo su caso, pero ella nunca apareció. Fue condenado a cuarenta y cinco años de prisión. "He pagado $1200 a los contrabandistas. Nos llevaron en un yate y luego nos pusieron en un bote inflable pero todavía estábamos en aguas Turcas. Cuando cruzamos las aguas Griegas apareció la Guardia Costera Griega y me arrestaron." Continuó su historia: "Me golpearon desde el momento en que me arrestaron en el mar hasta llegar a la estación de policía. Estaba sangrando." ‘Midga’ ha estado en prisión durante catorce meses, y su esposa y su hija de dos años todavía están en Turquía. No ha tenido contacto con ellas. 

‘Bakir’ es de ‘Alepo’ y su padre había sido hospitalizado unas semanas antes debido a una enfermedad cardíaca. "Como no tenía dinero y mi familia estaba conmigo en Turquía, tomé la oferta del contrabandista para guiar el barco. Mi esposa, mi hermano y mis tres hijas se quedaron en ‘Gazi Antep’." ‘Bakir’ había estado en prisión por un año ya. Fue condenado a cuarenta y cinco años de prisión. Según ‘Bakir’, su barco comenzó a llenarse agua, por lo que l@s refugiad@s a bordo llamaron a la guardia costera. La guardia costera llego e inmediatamente arrestaron a ‘Bakir’. 

Mientras que el tiempo pasa muy lentamente para l@s prisioner@s, durante nuestra visita, lo contrario fue cierto para nuestro equipo. El alcaide dijo que ya nos había permitido permanecer quince minutos adicionales de lo que se permitía, para conversar con l@s prisioner@s. Nos pidió amablemente terminar nuestra conversación. Le dimos las gracias y le dijimos adiós y él respondió: "No hay problema, gracias por la visita." Pasamos por la primera puerta, recogimos nuestros teléfonos celulares de los casilleros y salimos hacia la puerta principal de la prisión. Después de unos segundos, se abrió automáticamente. Salimos sorprendid@s e impactado@s. ¡Qué fácil es que un(a) acusad@ (que no ha sido condenad@ por un delito) pueda ser encarcelad@, detenid@ tras las rejas y privad@ de la asistencia legal apropiada! Mi colega encendió su cigarrillo y caminamos por las colinas hacia un café cerca de nuestro hotel.