Para la mayoría de las personas habitantes de la Isla Tortuga, el signo más alarmante del cambio climático es que, ahora, cada verano, la tierra arde. A fecha de 15 de julio, hay 185 incendios forestales activos en el norte de Ontario y la calidad del aire en toda la provincia se encuentra entre las peores del mundo. Los cielos están cubiertos por un tono amarillento enfermizo que hace que el mediodía parezca el crepúsculo. Un breve paseo al aire libre provoca dolor de garganta o sensación de ahogo.
Aunque todo el mundo está viendo y sintiendo los efectos de los incendios, son las comunidades indígenas desfavorecidas las que sufren las consecuencias más devastadoras. En Ontario, se ha ordenado la evacuación de cinco comunidades de las Primeras Naciones: La Primera Nación de ‘Whitesand’, la Primera Nación de ‘Namaygoosisagagun’, la Primera Nación de ‘Lac des Mille Lacs’, la Nación ‘Gakijiwanong Anishinaabe’ y las personas ‘Kiashke Zaaging Anishinaabek’, así como la comunidad de Armstrong. Otras comunidades están preparadas para evacuar en caso de que los incendios se propaguen.
Las personas integrantes de ‘Namaygoosisagagun’ (también conocida como la Primera Nación de Collins) no volverán a casa en un futuro próximo. El 13 de julio, las personas de la comunidad tuvieron apenas unos minutos para huir en barco antes de que un incendio forestal que avanzaba a gran velocidad arrasara sus hogares. Una persona integrante de la comunidad declaró a los medios de comunicación, “Cuando por fin salimos de mi casa, tras meter todo lo que pude en una mochila, el fuego ya estaba justo detrás de nuestra casa. Tuvimos que correr hacia la playa y, en cuanto llegamos allí, en cuestión de segundos el fuego había saltado la vía del tren y venía a por nosotres”.
Sol Mamakwa, representante provincial del distrito de ‘Kiiwetinoong’, emitió un comunicado el martes en el cual afirmaba, afirmando que “lo que estamos presenciando en este momento es devastador… toda una comunidad de una Primera Nación ha quedado arrasada a causa de esta catástrofe”.
La Nishnawbe Aski Nation (NAN, por sus siglas en inglés), un consejo regional formado por 49 Primeras Naciones, ha publicado un comunicado en el que expresa su profunda preocupación por las Primeras Naciones que se enfrentan a una evacuación, así como por aquellas afectadas por el cierre de carreteras y las interrupciones en las telecomunicaciones. La NAN “manifiesta su especial preocupación por la interrupción de los servicios esenciales en las comunidades afectadas, incluidos los cortes de carretera que están afectando al transporte médico diario de las personas integrantes de la comunidad que necesitan diálisis y otros servicios sanitarios esenciales”.
Aunque los incendios forestales son un fenómeno natural, su número e intensidad han aumentado notablemente en las últimas dos décadas. Lise Vaugeois, representante provincial del distrito de ‘Thunder Bay’ (Bahia del Trueno) – Superior North, comentó en un comunicado: “Los incendios forman parte de un ciclo natural, pero las temperaturas extremas que estamos sufriendo en todo el condado y la creciente gravedad de los fenómenos meteorológicos son indicadores del cambio climático. Es necesario que tanto el Gobierno provincial como el federal reconozcan esta realidad y traten estos cambios como la emergencia cada vez más grave que son”.
Por favor, oremos por:
- Las comunidades desplazadas o aisladas por los incendios forestales;
- Las personas cuyos problemas de salud se han agravado por el humo de los incendios forestales;
- La valentía y la determinación necesarios para exigir medidas políticas contra el cambio climático;
- El fortalecimiento de la soberanía indígena y de los movimientos climáticos.


