Lesbos, Grecia

Solidaridad con Migrantes en la Región Egea

Construyendo alianzás con organizaciones locales e internacionales comprometidas con la solidaridad con los refugiados que defienden sus derechos humanos de manera no violenta.

La isla de Lesbos y su relación con la migración no comenzó con la tormenta mediática del 2015 cuando se hizo conocida internacionalmente como el epicentro de la «crisis de las personas refugiadas». Por el contrario, Lesbos tiene una larga historia de personas en movimiento, que a veces va de la mano con la historia de Grecia y otras veces se desvía. Desde el comienzo del establecimiento del Estado, Grecia ha sido tradicionalmente un país cuya gente se muda al extranjero, no es un país que ha aceptado personas inmigrantes. Nunca ha sido un país rico y solo gestiona la pequeña producción industrial sin tener la necesidad significativa de trabajadores.

La primera vez que Grecia aceptó personas refugiadas en masa fue después de la Guerra Greco-Turca (1919-1922) y del pogromo contra las personas griegas en Asia Menor, lo que resultó en el intercambio de poblaciones. La vida de las personas que llegaron de la costa turca, a pesar de que hablaban el mismo idioma y tenían la misma religión que las personas nativas, ha sido particularmente difícil durante muchas décadas. Aunque eran de la misma etnia, fueron tratadas como extranjeras.

En la década de 1990, con el colapso de la Unión Soviética y sus consecuencias en los países balcánicos, muchas personas inmigrantes llegaron a Grecia cruzando sus fronteras del lado norte, principalmente desde la vecina Albania, en busca de una vida mejor.

Al mismo tiempo, Grecia estaba experimentando un crecimiento económico significativo, especialmente en el sector de la construcción. Las personas recién llegadas le dieron al país la mano de obra barata que necesitaba, especialmente durante la construcción de los Juegos Olímpicos del 2004. Este período migratorio estuvo marcado por muertes en puertos de montaña, los primeros centros de detención, trabajo ilegal y la devaluación de les migrantes, accidentes de trabajo (por malas condiciones laborales) y el auge del racismo.

Lesbos siguió los pasos del resto de Grecia durante ese tiempo, ya que principalmente les inmigrantes albaneses ofrecían mano de obra barata en los campos, recolectando aceitunas para la producción de aceite de oliva, la principal actividad agrícola de la isla.

Con la «Guerra contra el Terrorismo» del 2001, las primeras consecuencias se hicieron visibles en Lesbos, donde les migrantes de Asia y los países de Medio Oriente comenzaron a cruzar las fronteras marítimas. Pero la entrada principal desde el este seguía siendo el paso terrestre de Evros (fronteras terrestres noreste con Turquía). Entre el 2003 y el 2005, la antigua y abandonada prisión de Lagada se utilizó extraoficialmente para detener a las personas recién llegadas en las afueras de la ciudad de Mitilene, la capital de la isla.

Con esta afluencia de migrantes, se formaron los primeros grupos solidarios, principalmente por estudiantes de la ‘University of the Aegean’ (Universidad del Egeo). Estas iniciativas recogieron y distribuyeron artículos de primera necesidad, y visitaron la prisión de Lagada, donde se ubicaban les migrantes. Los grupos de solidaridad también hicieron un esfuerzo por educar a la sociedad local sobre el encarcelamiento irrazonable de personas inocentes y para dar visibilidad a las personas migrantes encarceladas.

A la prisión de Lagada le siguió la apertura del Centro de Detención de Pagani en el 2005. El edificio que albergaba a las personas inmigrantes recién llegadas era un gran almacén de siete habitaciones, a dos kilómetros de la ciudad de Mitilene. Pagani podía acomodar a 300 personas, pero el número de personas migrantes detenidas allí a menudo llegaba a 1,000 y estaban en condiciones miserables. A pesar de las protestas de les migrantes, las huelgas de hambre y los levantamientos, las autoridades locales y nacionales no tomaron medidas durante años.

En agosto del 2009, se organizó el ‘No Border Camp’ (Campamento Sin Fronteras) en Lesbos, con la participación de colectivos y activistas de toda Europa y Turquía. Entre las demandas del ‘No Border Camp’ (Campamento Sin Fronteras) estaba el cierre de Pagani y la eliminación de los rechazos y deportaciones ilegales por parte de la Guardia Costera Griega y de Frontex. A través de decenas de marchas y acciones del ‘No Border Camp’ (Campamento Sin Fronteras), estas políticas fronterizas inhumanas se hicieron ampliamente conocidas: políticas que violan todos los derechos humanos y que encarcelan innecesariamente a miles de personas que logran cruzar las fronteras. Vale la pena señalar que, en ese momento, la tasa de resultados positivos de las solicitudes de asilo en Grecia era del 0,6%, lo que llevó a miles de personas a vivir indocumentadas.

Finalmente, luego de las luchas de las personas migrantes dentro de Pagani y de la presión creada por el movimiento fuera de ella, Pagani cerró definitivamente en noviembre del 2009, y las personas funcionarias del gobierno se vieron obligadas a admitir que era un «infierno».

Hasta el 2013, no había una estructura de inmigración oficial en Lesbos para las personas migrantes que llegaban a la isla. La zona del puerto y las celdas de la comisaría se utilizaron para detener, sin la debida atención, a las personas recién llegadas. En respuesta a estas malas condiciones, las instalaciones de ‘PIKPA’ (campamentos de verano para niñes) del «Village of All Together» [Aldea de Todes Juntes (colectivo local de ayuda mutua)] comenzaron a acoger a migrantes en el 2012.

En el 2013, se inauguró el Centro de Detención de Moria en las antiguas instalaciones militares. Su diseño original estaba destinado a albergar a 180 personas. Sin embargo, la intención del estado de convertir algunas islas griegas en las fronteras en islas prisión se estaba volviendo clara. Al mismo tiempo, Grecia erigió la valla en Evros, en la frontera terrestre con Turquía, restringiendo este paso desde el Este. El 2015 fue un año histórico para la isla de Lesbos en la gestión de la migración, tanto a nivel griego como europeo. Cuando 800.000 personas inmigrantes llegaron a Europa a través de Grecia ese año, 445.037 de ellas llegaron a la isla de Lesbos (la población original de Lesbos es de aproximadamente 100.000).

A lo largo de estos años, Lesbos tiene innumerables historias humanas que contar. Historias de lucha y solidaridad, así como historias de racismo, indiferencia y dolor. Una pequeña parte de estas historias se cuentan a través de la contribución al mosaico de Lesbos del equipo ECAP- Solidaridad con Migrantes en la Región Egea.

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