En una cafetería de Al-Khalil, cinco adolescentes se me acercaron — a mí, una mujer blanca de cierta edad— y me hicieron muchas preguntas. “¿El amor es real?”, fue su última pregunta. Me estaba yendo y no tuve tiempo de decir mucho. Pero después me quedé pensando en eso.
¿El amor es real?, preguntó ella,
hablando en nombre de las cinco chicas de ojos brillantes,
tímidas pero ansiosas con sus hiyabs,
que realmente querían una respuesta.
“¡Amor!”, dije, “¡Sí!
El amor está en el centro del universo.
El amor da vida a todo.«
Parecían tan felices.
Nos despedimos.
¿Es verdad? ¿El amor es real?
Bueno, es el amor lo que les convierte en quienes aspiran a ser;
el amor que hace que sus docentes aviven sus esperanzas;
el amor que valora la excelencia,
que aplaude los logros,
eso que llena la vida al máximo,
eso que inspira una hermosa resistencia;
valentía, servicio y sacrificio.
Eso es real.
Lo veo todos los días.
Hay odio, sí;
en los ojos y en los corazones de la Ocupación,
en las humillaciones diarias;
en las palizas, los encarcelamientos y la tortura;
en los asesinatos, día tras día.
Eso es real.
Lo veo todos los días.
Pero ya pasará.
Algún día se desvanecerá en la pena.
Mientras tanto, hermanitas, que ya saben amar,
que sea de verdad.
Confíen. Luchen. Resistan. Rían.
Y cuando llegue el momento de casarte, si es que lo haces,
espero que te cases por amor.
Espero que tu amor crezca,
que seas capaz de recibirlo y de compartirlo,
lo más real que hay en el universo. Tuyo.
Espíritu del Universo,
Espíritu del amor,
gracias por el espíritu amoroso del pueblo palestino,
que se manifiesta en el cariño, la hospitalidad y en una hermosa resistencia,
y en las aspiraciones de sus personas jóvenes,
oramos por el amor entre todes;
oramos por que el amor sustituya al odio.
Ayúdanos a seguir amando y a resistir
ante todo lo que es malo.
Permítenos vivir la verdad de que el amor es, en efecto, real,
lo más real que hay en el universo.


