Resiliencia en la frontera

Facebook
Twitter
Email
WhatsApp
Print
Socks hanging from a railing

Llevamos más de 10 años trabajando como personas voluntarias en el CAME (Centro de Atención al Migrante Éxodo) – el refugio para personas migrantes de Agua Prieta, Sonora, México. Junto con el personal del CAME y otras personas voluntarias, hemos atendido a más de 7,000 personas migrantes. A la mayoría de las personas las conocíamos solo de pasada, pero otras – las que se quedaron en CAME durante más tiempo – se convirtieron en nuestras amistades. Algunas de ellas, tras ser aceptadas en el proceso de asilo, pasaron su primera noche en Estados Unidos en nuestra casa de Douglas, Arizona.

En CAME, nos encontramos con personas que viven en condiciones de extrema pobreza, traumatizadas por una persecución inimaginable y una opresión violenta. Acompañamos a estas personas solo durante una pequeña parte de su largo y arduo camino. Les ofrecemos comida, refugio, seguridad y – lo que es más importante – compasión, respeto y oportunidades para su sanación física, emocional y espiritual.

No es fácil escuchar innumerables historias de familias que ya no pueden sobrevivir cultivando maíz o de niños(as) secuestrados(as) o de madres y/o padres que sufrieron asesinato o de otras personas expulsadas de sus tierras.

No es fácil ver las cicatrices de bala en el brazo de un niño o una niña, o sentir el intenso dolor de una mujer que describe lo que ha sufrido y aún teme.

Pero el horror que viven las personas migrantes está lejos de ser toda la historia.

Las personas que conocemos en CAME no han dejado que esas cosas las destruyan. Siguen viviendo sus vidas: – cocinando, limpiando y lavando. No se han rendido ante quienes quieren oprimirlas o derrotarlas. A pesar de encontrarse en una situación desesperada, ellas siguen teniendo esperanza.

En CAME, vemos a personas que soportan un dolor profundo e intenso superar ese dolor para recordar y celebrar la alegría de estar con vida. Organizamos fiestas para celebrar las festividades, los cumpleaños, las bodas y el nacimiento de bebés. En una boda, la gente bailó durante horas. Una de las celebraciones más grandes tuvo lugar cuando varias familias abandonaron CAME al mismo tiempo para ir a Nogales, donde fueron aceptadas en el proceso de asilo – hubo muchas risas, lágrimas, abrazos y besos cuando se marcharon.

Las personas que pueden vivir así se han convertido en nuestros héroes y nuestras heroínas.

  • Oremos por la vida de todas aquellas personas que han pasado por el refugio CAME en su camino hacia otra vida, para que hayan encontrado lo que buscaban.
  • Demos gracias por todas aquellas personas que han acompañado a estas personas en su viaje.

Read More Prayers

a married couple walked in a tunnel formed of arms of people around

La fuerza del amor

Recientemente, tuve el honor de asistir a la boda de dos líderes sociales profundamente dedicados el uno al otro, a su familia, a su comunidad,

droplets on glass

Esperanza para el nuevo año

Este año hemos notado más lluvias en Palestina, y oramos para que traigan la salvación. Día tras día, somos testigos de la escalada de violencia

People standing outside a courthouse

Salvar vidas no es un delito

Hace una década, en el verano del 2015, la isla griega de Lesbos se convirtió en el epicentro de la “crisis de personas refugiadas” en

Ir al contenido