En el 2023 formé parte de la delegación que viajó a la Isla Tortuga con el Equipos y Comunidades de Acción por la Paz (ECAP) para conocer las consecuencias que sigue teniendo la violencia colonialista en la Isla Tortuga (América del Norte). Fue un viaje muy impactante. Visitamos las instalaciones de un antiguo internado indígena que ya no está en funcionamiento, pasamos unos días en Winnipeg y pudimos constatar las consecuencias de las decisiones políticas adoptadas por los gobiernos provincial y federal, así como los efectos que la ‘Indian Act’ (Ley de Indígenas) sigue teniendo sobre las poblaciones indígenas urbanas. Entre estas repercusiones se encuentra la prevalencia de casos de mujeres y niñas indígenas y de personas ‘Two Spirit’ (Dos Espiritus) asesinadas y desaparecidas. Visitamos el fuego sagrado en torno al cual se celebraba una vigilia para exigir a la policía de Winnipeg que registrara el vertedero en busca de cuatro mujeres indígenas desaparecidas que, según se cree, fueron abandonadas allí por un asesino en serie que tenía como objetivo a las mujeres indígenas. Al final, se localizó a estas mujeres. Fue la presión ejercida por sus familias y compañeres que obligó al Estado a tomar las medidas necesarias para encontrar a las mujeres desaparecidas.
Toda esta violencia contrastaba con nuestra visita a la Primera Nación de ‘Grassy Narrows’. Fuimos durante su ‘Pow Wow’ anual y lo que presenciamos fue un renacimiento de la cultura. Vimos a las familias reunirse y pasar tiempo juntas, disfrutando de ese momento de celebración. Vimos a niños y niñas, a personas mayores y a gente de todas las edades participando en los bailes y disfrutando juntes. Comimos y nos reímos. Era una vista hermosa. Fue un honor increíble que me invitaran a este espacio – un espacio que mis antepasados habían criminalizado y prohibido anteriormente.

Judy Da Silva, una anciana y lideresa de ‘Grassy Narrows’, nos contó la historia de violencia y destrucción. Nos explicó cómo su nación ha demostrado su resiliencia y ha luchado contra los gobiernos en cada paso del camino. Nos contó cómo tres jóvenes habían iniciado el bloqueo más largo de la historia de Canadá al detener los camiones madereros, lo que supuso, en la práctica, el cese de la tala en sus tierras.
Nos contó la terrible historia del envenenamiento por mercurio: cómo, en la década de 1960, la fábrica de celulosa y papel de Dryden vertió diez toneladas de mercurio en el sistema fluvial del Rio Wabigoon, y que los gobiernos – a todos los niveles – no creyeron a las personas integrantes de ‘Grassy Narrows’ hasta que lo corroboraron personas investigadoras y personal médico japones, los cuales habían sufrido un envenenamiento por mercurio similar años antes.
Se ha publicado un nuevo estudio que detalla cómo la ‘Dryden Pulp and Paper Mill’ (Planta de pulpa y papel de Dryden) sigue contaminando el sistema fluvial del Rio Wabigoon. Aunque ya no vierten mercurio, este sigue presente en el sistema fluvial. La contaminación más reciente procedente de la fábrica, en particular los sulfatos, está a potenciando el mercurio, transformándolo en su forma más nociva, lo que nos recuerda que tanto el envenenamiento como el colonialismo de asentamiento son un fenómeno actual, no un incidente histórico.
Todos estos eventos y conversaciones me causaron un profundo impacto. Yo estudio el colonialismo de asentamiento en la universidad, por lo que conozco la violencia histórica que nosotres, como colonos, hemos ejercido para vivir en esta tierra. Pero lo que realmente me impactó más fue esto: Se erigió una placa en la que figuraban todes los niños y las niñas de la Primera Nación de ‘Grassy Narrows’ que fueron enviados a los internados indígenas. Los nombres de los niños y las niñas aparecían en orden alfabéticamente por apellido. Pudimos comprobar el impacto devastador que esto tuvo en las familias. Como delegación, hablamos sobre ello.
“Pero esos nombres”, dijo una persona de mis nuevas amistades, “¡esos apellidos son los de las personas que hoy están en primera línea de la lucha!”. Fue entonces cuando me di cuenta de que el colonialismo de asentamiento no había ganado, ni ganará jamás, porque las personas de ‘Grassy Narrows’ nunca dejarán de luchar y nunca dejarán de defender su comunidad, su tierra y su forma de vida.
Hace un par de fines de semana, me pidieron que me uniera a otra delegación, esta vez con destino a ‘Thunder Bay’ (Bahia del Trueno), en Ontario, para ayudar a las personas integrantes de la comunidad de ‘Grassy Narrows’ organizar una manifestación. Yo estaba totalmente de acuerdo, porque sé que, como colona blanca, la mayor contribución que puedo hacer para acabar con el colonialismo de colonización – y con la catástrofe medioambiental que estamos viviendo actualmente – es apoyar a las personas defensoras de la tierra de la Primera Nación de ‘Grassy Narrows’.
En esta concentración y marcha protestábamos contra un depósito geológico profundo de residuos nucleares, cuya construcción está prevista en Ignace, situado en el Lago Revell, que desemboca en el sistema fluvial del Rio Wabigoon, en los alrededores de ‘Grassy Narrows’. La Primera Nación de ‘Grassy Narrows’ también está luchando contra ello, para evitar que otra catástrofe medioambiental acabe con sus vidas y con sus tierras.

La violencia continuada del colonialismo de asentamiento impuesta a ‘Grassy Narrows’ y a todas las naciones indígenas es real y la llevan a cabo todos los niveles de gobierno del llamado Canadá. Se lleva a cabo en nuestro nombre y tiene consecuencias graves, tal y como se pretende. Como colonos, podemos unirnos en solidaridad y apoyar a la Primera Nación de ‘Grassy Narrows’. Porque la violencia es real, sigue ocurriendo, y una de las formas en que nosotres – como colonos – podemos apoyar a estas naciones es diciéndoles a nuestros gobiernos, dirigidos por colonos, que no actúan con nuestro permiso. Podemos demostrar que estamos en contra de la contaminación continuada.
El 30 de marzo celebramos una manifestación en Toronto. Interrumpimos la rueda de prensa de Mark Carney y Doug Ford. Chrissy Isaacs, una orgullosa integrante de la Primera Nación de ‘Grassy Narrows’ que sufre envenenamiento por mercurio, interrumpió sus discursos. En ese momento, Carney afirmó que podría “aguantar más que ella”. Tengamos claridad en esto: eso nunca va a pasar. La Primera Nación de ‘Grassy Narrows’ lleva aquí desde tiempos inmemoriales. Se resistirán y protegerán su tierra, su cultura y su comunidad. Sobrevivirán a Carney y recibirán la indemnización que se merecen.
Soy integrante del Grupo de Solidaridad con ‘Grassy Narrows’ de Toronto y uno de los principales organizadores de la marcha ‘Grassy Narrows’ River Run’ (La Marcha de ‘Grassy Narrows’). En el 2024, vi cómo personas integrantes de ‘Grassy Narrows’, les aliades indígenas y los colonos se unían para recorrer el centro de Toronto. Éramos 8,000 personas y bloqueamos las calles para demostrar que no apoyamos lo que se le está haciendo a la Primera Nación de ‘Grassy Narrows’. Esto es lo que la Nación sigue exigiendo:
- Indemnizar de forma justa a todas las personas habitantes de ‘Grassy Narrows’ por la crisis del mercurio. ¡Firme la petición!
- Acabar con la contaminación cerrando la Fábrica de Dryden y poniendo fin a los planes mineros y de residuos nucleares que amenazan a ‘Grassy Narrows’.
- Apoyar a Grassy Narrows para que pueda recuperar su comunidad y su modo de vida tras los daños causados por el mercurio. ¡Lea más información aquí!
¡Infórmese y únase a la comunidad solidaria!
- ¡Únase a una delegación! Si usted quiere saber más sobre la Primera Nación de ‘Grassy Narrows’ y las consecuencias del colonialismo de los colonos, usted puede unirse a la delegación a la Isla Tortuga, organizada por ECAP el próximo verano, ya que el plazo de inscripción para este año ya ha finalizado. Usted puede obtener más información sobre la delegación aquí.
- ¡Asista a un seminario web! ‘Showing Up for Racial Justice Toronto’ (Manifestación por la Justicia Racial en Toronto), uno de los grupos con los que colaboro, organiza un seminario web titulado: ‘Grassy Narrows y los derechos indígenas: 150 años de resistencia’ (Grassy Narrows + Derechos Indígenas: 150 Años de Resistencia). ¡Nos encantaría que se uniera a nosotres! Usted puede inscribirse aquí,
- ¡Venga a ‘River Run 2026’ (La Marcha 2026)! El 23 de septiembre del 2026, en Toronto (Ontario), miles de personas se unirán a los miembros de las Primeras Naciones de ‘Grassy Narrows’ y de ‘Wabaseemoong’ para exigir justicia en el caso del mercurio. ¡Confirme su asistencia aquí!
- ¡Suscríbase al boletin informativo de ‘Grassy Narrows’ y manténgase al día de lo que ocurre en ‘Grassy’!



