Hombres encapuchados atacan a activista kurdo

Por favor oremos por el activista kurdo Kak Aram, quien continúa denunciando las injusticias, a pesar de las amenazas contra su vida.
Facebook
Twitter
Email
WhatsApp
Print
Miembros de ECAP se reúnen con Kak Aram después del ataque.
Miembros de ECAP se reúnen con Kak Aram después del ataque.

Kak Aram fue atacado el 26 de febrero por cuatro hombres enmascarados que lo sacaron de su automóvil, lo ataron de pies y manos, y luego lo apuñalaron 17 veces en el abdomen. En los últimos meses ha recibido varias amenazas de muerte advirtiéndole que deje su activismo y de denunciar la violencia de género, la contaminación ambiental y la corrupción política. Oremos para que Kak Aram continúe recuperándose del trauma físico y psicológico que sufrió por este asalto.

El 11 de abril, el equipo de ECAP Kurdistán Iraquí se reunió con Kak Aram en su salón de té en Kalar, donde compartió sobre este traumático ataque a su vida.

Ofrecemos gratitud por el trabajo de Kak Aram y de todas las personas valientes, activistas y periodistas independientes, en el Kurdistán Iraquí que se atreven a enfrentar la opresión política y la guerra contra personas inocentes. Kak Aram y muchas personas, activistas y periodistas, frecuentemente reciben amenazas contra su vida o son arrestadas y encarceladas.  

En el trabajo de ECAP en el Kurdistán iraquí, nuestras prioridades incluyen “Acompañar a las personas defensoras de los derechos humanos y de las iniciativas civiles que se oponen a la opresión”. Tenemos dedicación a la lucha por la libertad de expresión y a la organización de la sociedad civil que Kak Aram y otras personas luchan con sus vidas.

Read More Prayers

A banner reading "for all the unreported dead"

Les recordaremos

Mientras los conflictos armados se intensifican en todo el mundo, las personas que huyen de la guerra están muriendo en el mar a manos de

Una región en guerra

Han pasado casi dos meses desde que Estados Unidos lanzara su ataque inicial contra Irán, sumiendo a toda la región en el caos. Las consecuencias

Ir al contenido