Garantizar el derecho humano a la circulación

Oremos para que las personas migrantes puedan hacer sus viajes de manera segura hacia una vida mejor y que los gobiernos opten por garantizar el derecho humano a la circulación.
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las huellas de las manos de los y las migrantes en pintura roja y azul cubren una pared blanca

Hemos entrado en un nuevo mes. Las vacaciones de verano han terminado y la vida cotidiana ha vuelto a la normalidad. Pero no todas las personas se fueron de vacaciones este verano; algunas nunca lo hacen. Tampoco pueden establecer sus rutinas «diarias»—como hacen algunas—cada septiembre. Las personas están atrapadas en las fronteras de la UE, en centros de detención cerrados o en las islas griegas porque alguien con poder e influencia ha decidido que son personas ilegales. Deciden con un giro de un bolígrafo sobre un papel que las personas en circulación pueden ser etiquetadas y controladas, golpeadas y eliminadas. Las personas migrantes solo intentan crear una nueva vida lejos de la guerra, el peligro y la inseguridad, pero unas pocas elegidas no se lo permiten.

Oramos por todas aquellas que están ejerciendo su derecho humano a la circulación, la seguridad y la protección, a pesar del trato deshumanizante que les espera. Nosostres, como ECAP-Solidaridad con Migrantes en la Región Egea, oponemos a todas las formas de explotación y opresión para que juntes podamos esforzarnos por una vida mejor.

Read More Prayers

Tres personas están paradas mirando hacia una puerta de una casa, donde una persona sale de la oscuridad. La persona a la izquierda está vestida del uniforme de ECAP.

“Si quieres paz, trabaja por justicia”

Las cámaras son una amenaza para las fuerzas de ocupación israelíes, y quienes documentan abusos contra los derechos humanos suelen ser recibir ataques de parte de las personas soldado y de los colonos israelíes. Oremos por las personas testigo de la injusticia que descubren la verdad.

Mail Alert

We want to inform our constituents about interruptions to both Canadian and US mail services.

As global capitalism continues to exploit, Canada is seeing an increase of folks sleeping on the street. In Toronto, there is a growing encampment on the church property where our office is located. CPT is in solidarity with residents of the encampment.  Unfortunately, some Canada Post workers have since refused to deliver mail to our office. We are unsure if the mail is being stored somewhere or will be returned to sender. To ensure your donations make it to CPT, now would be a good time to switch to online donations, if you are able.  

In the US, postal services have been increasingly unreliable. If you are able, we encourage you to consider a monthly online giving plan which you can easily set up.

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