Misericordia, no Sacrificio

Pero vayan y aprendan qué significa esto: “Lo que pido de ustedes es misericordia y no sacrificios”. (Mateo 9:13)
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A path winds through the rocky terrain of Oak Flat. There are green bushes along the side of the path and a bright blue sky.

La bendición y la misericordia me rodean en ‘Oak Flat’: la bendición del fuego en las mañanas frías, el canto de los pájaros en los momentos tranquilos, el inquietante consuelo del coro de coyotes al anochecer. La misericordia de la tierra que dice sí al sol y a la lluvia, que despliega su verdor bajo los tallos marchitos por el invierno. La misericordia de la Abuela Roble, sabia en resistencia, derrochadora en alimentar a sus hijes.

¿Qué tiene que ver el sacrificio con esta bendición, con esta misericordia? Si prevalecen los intereses internacionales para extraer cobre de las profundidades donde se purifica el agua y habitan los seres sagrados, la propia ‘Oak Flat’ sería el sacrificio.

Una historia me persigue, una parábola contada a un poderoso rey por un profeta de antaño: «Un hombre rico, que recibía a personas invitadas, se resistía a sacrificar uno de sus propios rebaños para el festín. En lugar de eso, se sirvió del amado cordero de su vecino pobre. ¿Cuál debería ser su castigo?»

«¡No tengas piedad de ese hombre!», dijo el rey.

«Tú eres el hombre», dijo el profeta. Porque el rey, quien tenía mujeres por todas partes, se había servido de la única mujer amada de otro hombre, y había matado al marido de ésta para encubrir su crimen. El rey oyó las palabras del profeta y se arrepintió.

¿Quiénes son las personas que están dispuestas a sacrificar la tierra sagrada de los pueblos indígenas en beneficio de las personas ricas del mundo? ¿Dónde está la misericordia en la conspiración de las gigantescas corporaciones multinacionales para saquear y destruir lo que es infinitamente precioso para otres?

¿Dónde está la misericordia para el cuervo, el coyote y el colibrí? ¿Dónde está la misericordia para el mezquite, la yuca y el roble?

¿Debe ‘Oak Flat’ convertirse en otra zona de sacrificio en el camino de los tratados no cumplidos, las promesas rotas, los paisajes destrozados? Lo que se propone no es sólo destrucción, sino profanación de lo sagrado; no sólo robo, sino violación, penetración violenta de la madre que se da a sí misma, dejándola estéril, incapaz de alimentar a sus hijes o de limpiarles con sus manantiales sanadores o de curarles con la medicina que crece naturalmente de su cuerpo.

Los profetas han hablado, y siguen hablando, aconsejando misericordia; no sólo en las palabras de Wendsler Nosie y de ‘Apache Stronghold’, sino a través del viento que canta en los árboles y en el cielo que todo lo ve que susurran su propósito eterno.

He venido a caminar con los ojos y el corazón abiertos a ‘Oak Flat’. Me ha sorprendido la belleza, me ha rodeado la gracia. Me entrego a una paz más profunda que toda la riqueza que el mundo pueda ofrecer. Vivir durante un tiempo en esta tierra sagrada es empezar a aprender lo que significa que el Espíritu Creador desee misericordia, no sacrificio.

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