REFLEXION DE IRAK: Un picnic con dolma une a kurdos urbanos y desplazados

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redECAP
7 agosto 2010
REFLEXION DE IRAK: Un picnic con dolma une a kurdos urbanos y desplazados
Por Peggy Gish

El 23 de Julio, hombres, mujeres y niños del campamento de PDI (Personas
Desplazadas Internamente) Zharawa en el Irak kurdo se reunieron para dar la
bienvenida a familias que llegaban de las ciudades de Suleimaniya y Rania para
compartir el picnic y un tiempo juntos de amistad.

ECAP concibió el proyecto durante el picnic del equipo. Luego de que alguien lanzara
la idea de juntar comida y transportarla a la aldea de carpas, nuestro chofer
veterano y traductor Mahammad Salah Mahde sugirió, “Sería mucho mejor si las
personas hicieran dolma (una comida tradicional del Medio Oriente) y la trajeran
al campamento…. Sería bueno para las conexiones entre familias de la aldea y
familias de la ciudad.”

Luego de que las visitas llegaron, la formalidad inicial se transformó
rápidamente en risas y compartir casual a medida de que la mañana progresaba.
Grandes platos de dolma se pasaban entre las personas sentadas adentro de una
carpa donada. Luego de la comida los niños se juntaron en círculos para
dibujar, mientras los adultos se juntaron en pequeños grupos sacando fotos
juntos y contando de sus familias. Reporteros locales grabaron video y se entrevistaron
a los asistentes. Algunos de los visitantes caminaron por el campamento para tener
un mejor sentido de como podría ser el ser forzados de sus lugares y vivir en
esas condiciones.

Gula Abdul Rasul, de cincuenta y tres años, quien recién tuvo cirugía en un
brazo y una pierna luego de sus heridas del 15 de Mayo cuando los Iraníes atacaron
la aldea de Maradi, se sentó en la multitud con una sonrisa radiante. Con su
brazo izquierdo vendado y en cabestrillo, ella le mostró a los ECAPer@s una
herida abierta en su brazo hinchado. Su presencia fue un vívido recuerdo de la razón por la cual existen este campamento—el bombardeo extenso de la frontera
nororiente iraquí, por Turquía e Irán, que les forzó a las personas a huirse de
sus aldeas dos años atrás.

En los últimos tres meses, los líderes de estas nueve aldeas se han reunido con
oficiales del gobierno de todos los niveles para pedir asistencia para
construir una nueva aldea en las afueras de las áreas de ataque, lo
suficientemente cerca para permitir que ellos volvieran a sus aldeas en tiempos
mejores. Hasta ahora, muchos oficiales han expresado apoyo; como sea, no han
tomado los pasos para hacer que esto suceda. Otros oficiales han dicho a las
personas desplazadas que regresen a sus aldeas, a pesar de no poder asegurarles
de que lo hagan con seguridad.

Así que estas personas sufren viviendo entre el pasado y el futuro, buscando
formas de continuar. Trabajan para mantenerse a sí mismas y para inspirar
esperanza en sus niños, a pesar de las circunstancias difíciles creadas para
ellos por personas motivadas por la avaricia y la ambición. Ellos están
inusualmente agradecidos por cada acto de amabilidad compartido con ellos.

Bayz Abbas Pirot, quien vive en el campamento Zharawa, nos dijo “Todos estabamos
contentos de que el grupo vino. Aunque el dolma estuvo maravilloso”,
dijo, “la comida no es la cosa principal. Lo importante fue la venida de las
personas de la ciudad para vernos y para estar con nosotros.” Los 39 visitantes
también parecían movidos personalmente por el evento. Mientras nos íbamos del
campamento, el director de una ONG Kurda comentó, “Gracias.  Esto ha abierto nuestros ojos a lo que esta
sucediendo aquí.”

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