JUSTICIA ABORIGEN: Proteger y servir

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redECAP
14 de julio, 2012
JUSTICIA ABORIGEN: Proteger y servir

Todas las fotos son cortesía del Movimiento Solidario de los Pueblos
Indígenas de Ottawa (IPSMO por sus
siglas en inglés).

Proteger y servir. Ese es el lema de la policía provincial de Quebec, Sûreté du Québec, y tal vez de la mayoría de
los departamentos de policía en todo el mundo. ¿Proteger y servir a quién? Los
algonquinos de Barriere Lake siguen con esta inquietud.

El 3 de julio de 2012, la compañía Resolute
Forestry Products (Productos Forestales Resolute – antes Abitibi Consolidated),
con sede en Montreal, llegó al territorio tradicional de Barriere Lake (Lago
Barrera) y comenzó operaciones de tala. La comunidad se enteró del plan
extractivo a penas ocho días antes. No fueron informados desde el Ministerio de
Recursos Naturales (MNR), sino que escucharon de otra fuente. El MNR rechazó la
solicitud de un representante de la comunidad para una reunión, diciendo que
sólo se reuniría con los funcionarios electos tribales. MNR también se negó a
divulgar las áreas designadas para el corte.

 

El MNR de Quebec emitió un permiso
de tala a Resolute a pesar de que ninguna de esas dos partes consultaron con la
comunidad, incluidos sus funcionarios electos, antes de la planificación y
ejecución de la operación. Esto contravino el “Acuerdo Trilateral” de 1.991 entre
el gobierno federal canadiense, el gobierno provincial de Quebec y los
algonquinos de Barriere Lake, que da a la comunidad un peso decisivo en decisiones
sobre el uso de los más de 10.000 kilómetros cuadrados de su territorio
tradicional.

La comunidad comenzó un acto público
en el área el miércoles, 4 de julio. Resolute dejó de funcionar el jueves. Anticipando
a una respuesta policial, Barriere Lake solicitó la presencia de ECAP, y uno
grupo de ECAPer@s llegó el domingo.

Los contratistas madereros empezaron
a llegar temprano en la mañana del lunes, 9 de julio. Miembros de la comunidad les
entregaron personalmente una carta en la que pidieron que Resolute cese todas
las operaciones. Un oficial de inteligencia de la Sûreté du Québec (SQ) que
llegó durante este intercambio avisó a la comunidad con dureza que cesara de
presionar a los madereros y los dejara trabajar.

 

Poco después de las 10 a.m. llegó un
sargento de la SQ, Yves Martineau. Él y la comunidad mantuvieron varias
conversaciones durante el día. En la última de éstas, Martineau dijo a la
comunidad que la tala se iniciaría en la mañana y cualquiera que tratara de
bloquear la entrada de los madereros o a impedir su trabajo sería arrestada de
inmediato. Él les aseguró que habría una fuerte presencia policial.

El martes llegaron temprano al
territorio aproximadamente nueve vehículos de la policía y seis de la empresa. Un
helicóptero de la SQ sobrevolaba. Nadie intentó bloquear la caravana. La
comunidad llegó al sitio de la tarde, armada con letreros, niños y una firme determinación.
La SQ permitió a la gente pararse al lado de la carretera, para que vieran sus
letreros los madereros y la policía.

 

“Qué profundo lamento en mi ser”, dijo Maggie Wawatie, echando un vistazo a la tierra recién arrasada. “¿Quién protege a los árboles? ¿Quién protege a los animales?”

“¡Qué vergüenza!”, Gritó Norman Matchewan a los agentes armados de la SQ que bordeaban el camino. “El otro día, se vió por ahí un oso bebé! ¿A quién están protegiendo ustedes?”

A diferencia de la tristeza y el agotamiento que agobiaban la noche del martes, en la noche del miércoles recorría el campamento una sensación de alegría, satisfacción y orgullo.

Poco después del mediodía el miércoles, un pequeño grupo entró en el monte y se acercó a la línea entre los árboles parados y los ya talados. Al entrar en el área de corte, se repartieron y se acercaron a cada una de las dos excavadoras. Las excavadoras de inmediato cambiaron de rumbo y se dirigieron a la carretera. Con gritos de júbilo, el grupo siguía a las máquinas. Varios niños y adultos, muchos llevando letreros, se unieron a la procesión. Otros aplaudieron y gritaron desde la carretera. Noticias APTN capturó el momento en su cámara. La SQ no intervino y no hubo arrestos.

Los algonquinos de Barriere Lake desafiaron la amenaza de detención y exitósamente (aunque también temporalmente) cerraron las operaciones de tala.

A la hora en que las fogatas del campamento comenzaban a crepitar, l@s ECAPer@s observaron muchos vehículos de la SQ llegando y saliendo del territorio. L@s visitantes informaron de una aumentada presencia de la SQ en las carreteras. “Mañana será un día temerosa”, comentó una mujer. Tal vez. Pero siguen allí, para servir y proteger su tierra, los árboles, los animales: su forma de vida.

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