ISLA TORTUGA:  Déjenos Ver a los Defensores de la Vida

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Foto: Cuatro Indígenas Defensores de la Vida—Niigaan, Gramma, Sarah, Sadie

por Steve Heinrichs

No somos ambientalistas. 

No somos manifestantes. 

Somos defensores de la vida. 

Y esto lo hacemos por todos.

Una semana después de la Huelga Global por el Clima – una semana que vió a un millón de canadienses en las calles, con unos 10-12,000 marchando en la ciudad de Winnipeg – facilito una mesa redonda sobre el activismo inter-generacional con cuatro maestros, oradores y guerreros indígenas brillantes. Son diversos en cuanto a edad (desde 63 años hasta 13), de diferentes naciones, y llevando diferentes experiencias – sobreviviente de las escuelas residenciales, organizador comunitario, professor universitario, y estudiante en la escuela intermedia. Pero todos defienden con passión la responsabilidad hacia las tierras y aguas tradicionales, y con una preocupación profunda, todos denuncian la econo-cultura voraz de despojo y alienación de nuestros lugares impuesta por las sociedades colonizadoras.

Algunos les llamarían “ECO-guerreros”. Pero estos cuatro lo hacen muy claro: “No somos ambientalistas.” “Somos defensores de la vida.” Gente indígena – Anishinaabe y Cree – intentando honrar y llevar a cabo las Instrucciones Originales, buscando ser verdaderamente humanos, descubriendo maneras de llevar a cabo pactos con las naciones de los peces, de los osos, y todas esas otras naciones otra-que-humanas que constituyen la mayoría de nuestro mundo.

Una semana antes de la Huelga Global por el Clima, me encuentro en el parque St. Vital filmando un corto video con amigos indígenas y colonos. Estamos tratando de crear algo que pueda ayudar a destacar las conecciones entre la justicia indígena y ecológica. Cuando la Juventud para la Acción por el Clima creó su lista de siete reclamaciones para redirigir el Canadá hacia un Nuevo Trato Verde, incluyeron en la lista la adopción y ejecución completas de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. (Ver Nuestras Reclamaciones). Los jóvenes en Manitoba no solamente apoyaron esa reclamación – le dieron prioridad. ¿Porqué? Aquí está lo que dijeron mis amigos Mandalyn, Leah, Abby y Romeo:

  • • “Nosotros tenemos esta relación espiritual muy distinta con nuestras tierras, territorios y recursos… y tenemos una responsabilidad [única] hacia las generaciones futures para cuidar [estas tierras].”
  • • “Gente indígena han vivido aquí practicamente desde siempre, y tienen esta coneccióon especial con la tierra. Y por eso no van a permitir, por ejemplo, que un oleoducto pase a través de su tierra y esencialmente la destruya. Van a protegerla y ayudarla a crecer.
  • • «Desde contacto, la economía [de los colonos] ha sido basado en la extracción de recursos – sacando de la tierra sin devolver. Esto es insostenible y no considera con justicia los derechos de las comunidades más afectadas.”
  • • “En la lucha contra el cambio climático, estamos frecuentamente en las primeras trincheras. Incluso algunas de nuestras comunidades están siendo sumergidos en este momento. Nosotros somos los que sentimos el peor impacto porque gran parte de la explotación de recursos ocurre alrededor de nuestras bellas naciones que nuestros antepasados han cuidado desde tiempos inmemoriales.»
  • • “El primer artículo de la Declaración de las Naciones Unidas afirma que los pueblos indígenas tienen igualdad con todos los otros pueblos.”
  • • «Actualmente el gobierno está construyendo otro oleoducto más, sin lo que llaman el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas afectados.»

Dina Gilio-Whitaker, una tablista y académica de las Tribus Confederados Colville, escribió recientemente un libro profundo sobre las luchas indígenas por la justicia ambiental – «As Long as Grass Grows.» Su argumento principal es que el paradigma prevalente por la justicia ambiental es sumamente problemático porque «las suposiciones subyacentes… están basadas en términos raciales y económicos, y definidas por normas de justicia distributiva dentro de un marco capitalista.»

En el momento actual, muchos de los movimientos de justicia ambiental más progresistas tienen dificultad en ver que la injusticia ambiental es fundamentalmente un proceso de colonización por parte de la sociedad colona. No logran «ver» (es decir, poner al centro) las naciones indígenas que viven en tierras indígenas hoy dia. No ven que las cosmovisiones indígenas no hacen distinción entre la gente y su tierra. Y no ven que los pueblos indígenas que están luchando para protejer a sus hogares no son compañeros «ambientalistas» sino protectores y defensores de la vida.

Sinembargo, las cosas están cambiando. En mi vecindad, la juventud se da cuenta. Están escuchando a sus coetáneos y ancianos indígenas. Están decolonizando sus relaciones de solidaridad clima-tierra. Y juntos, pueda que todos aprendamos a «ver», por el bien de todo el mundo.

Foto: Steve ejerciendo funciones de oficial en la Huelga por el Clima

Steve Heinrichs es director de Relaciones Indígenas-Colonos con la Iglesia Menonita Canadá, y sirve en el Comité Director de ECAP como representante de una entidad patronizadora.

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