Llegó el convoy de la libertad, ¿qué viene ahora?

En respuesta al «convoy de la libertad», ECAP ofrece elementos de acción tangibles para enfrentar el aumento de supremacía blanca, la vigilancia policial racista y la legislación de emergencia de gran alcance en Canadá.
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La policía se para frente a los manifestantes de Convoy que sostienen banderas que dicen F*UCK TRUDEAU
La policía se encuentra entre manifestantes de Convoy en Toronto.

En el último mes, hemos presenciado el «convoy de la libertad» que se ha tomado las calles de Canadá. Durante semanas, los camiones, peatones y manifestantes han ocupado las calles alrededor de Parliament Hill en Ottawa. El centro de la ciudad de Toronto y los alrededores del Edificio Legislativo de Manitoba fueron paralizados durante dos semanas seguidas. Aunque el convoy dice estar luchando contra los mandatos de vacunas y restricciones de Covid, sabemos que los organizadores están participando en algo mucho más insidioso. En todo el país, las personas de ECAP han participado en contra protestas y en patrullas comunitarias callejeras para asegurarse que los manifestantes de derecha o la policía no acosen a los miembros de la comunidad. ECAP ha reconocido a los organizadores del Convoy durante manifestaciones anteriores contra los grupos de la derecha alternativa como son los chalecos amarillos.

Un gran número de artículos de periódicos han demostrado las conexiones que hay entre el Convoy y los grupos de supremacía blanca y de la derecha alternativa. En vez de repetir lo que ya se ha escrito, queremos compartir algunas precauciones para seguir adelante dentro del clima político actual y delinear las maneras en las que podemos contrarrestar la violencia tanto del convoy como del estado.

1) La derecha alternativa ha crecido: ¿Cuál será su próximo paso?  

Si bien el convoy exige la eliminación de restricciones y mandatos por Covid, los organizadores principales son originalmente de grupos de supremacía blanca. Miles de personas han expresado apoyo por el convoy. El personal de ECAP ha tenido conversaciones con amistades que han publicado su apoyo por el convoy, las mismas personas que previamente han apoyado el trabajo de ECAP de solidaridad con grupos indígenas. Por supuesto, no todas las personas que apoyan son abiertamente defensores de la supremacía blanca, pero los defensores de la supremacía blanca tienen acogida, hogar y liderazgo dentro del convoy.

Cuando el convoy llegó a Ottawa, las restricciones por Covid ya comenzaban a relajarse, como se esperaba tras dos años de pandemia. Además, era evidente que los mandatos de vacunas también se relajarían ya que el 85% de los canadienses estaban ya parcialmente vacunados y tampoco se ha comprobado que las vacunas detengan la propagación del Omicron (aunque sí reducen las hospitalizaciones y las muertes, por lo que estamos increíblemente agradecides). Durante la pandemia los políticos de derecha y la derecha alternativa han utilizado la indignación pública contra las restricciones por Covid para construir su base. Esta base continuará apoyándolos aun después de que el gobierno levante todas las restricciones. El convoy aprovechó el momento justo cuando todo estaba por abrir para llevar su base ampliada a las calles.

Ahora que las restricciones y mandatos casi han terminado, ¿cuál será su siguiente grito de lucha? Han atraído muchos seguidores con su amplio llamado a la «libertad» y han expandido el alcance de su público. Conocemos la perspectiva racista e islamofóbica de algunos líderes del convoy, por lo cual debemos estar conscientes de los mensajes que están propagando a las masas dentro del convoy. Ahora que la base ha crecido y las restricciones se han levantado, debemos estar alertas a su siguiente objetivo. 

2) ¡La vigilancia policial no es la solución! 

Es importante enfatizar el doble estándar colonial en el sistema de vigilancia policial. Las personas de ECAP han visto de primera mano la camaradería entre la policía y los manifestantes en las calles. Es la misma policía que golpeó a los residentes de campamentos el verano pasado en Toronto. Tras un día de protestas y contra protestas en Winnipeg, solo fueron arrestadas dos personas de la contra protesta. Es inquietante, aunque no sorprendente, que las primeras detenciones en la manifestación del convoy fueron dos manifestantes indígenas de la contra protesta. En noviembre, en el territorio Wet’suwet’en, la policía utilizó rifles de asalto, perros y motosierras para detener violentamente a Sleydo’ y otras 33 personas defensoras de la tierra y sus simpatizantes; un marcado contraste con las oportunidades de fotos y los abrazos que la policía ofreció al convoy. 

Sabemos que la policía tiene un doble estándar hacia las personas de la comunidad negra, indígena y de color; la policía de Canadá fue creada con la intensión de mantener el colonialismo de colonos y la supremacía blanca. Si exigimos la intervención policial y la detención de miembros del convoy, esto no nos llevará al futuro abolicionista que queremos. Además, sabemos que, si exigimos la intervención, se enfocaran en las personas de color de manera desproporcionada. No lograremos que la vigilancia policial nos ayude a salir de la violencia. Debemos permanecer comprometidos con detener la financiación a la policía. En todo caso, la respuesta de la policía al convoy ha confirmado que las redes de base protegen a nuestras comunidades. Es nuestra responsabilidad crear el futuro abolicionista que queremos. Debemos participar en contra protestas y patrullas callejeras para asegurarnos de que el convoy entienda que no son bienvenidos y para salvaguardar nuestras comunidades de la presencia policial en aumento. 

3) Todas las personas debemos estar avergonzadas de los poderes del estado de emergencia 

El 11 de febrero 2022, el primer ministro de Ontario, Doug Ford, declaró un estado de emergencia en respuesta al convoy. El estado de emergencia le permite al gobierno procesar a cualquier persona que participe en el bloqueo con una multa de $100,000 dólares y hasta un año en prisión por incumplimiento. Aunque Ford dice que en el momento estas leyes son temporales, está explorando formas de volverlas permanentes. 

El 14 de febrero, el primer ministro Justin Trudeau se acogió a la ley de emergencia por primera vez en la historia, otorgando más poder a la policía de esta manera. A los bancos se les motiva a congelar las cuentas de individuos y organizaciones que financian las «manifestaciones ilegales» y los bloqueos. Se motiva a las personas a delatar, ante la Real Policía Montada de Canadá y el Servicio de Inteligencia del Canadá, a cualquier individuo o grupo que sea sospechoso de apoyar estas acciones. 

Durante los dos últimos años, hemos sido consumidos por el manejo de crisis. Muchos nos hemos vuelto inmunes a los gobiernos que declaran estados de emergencia. Bajo las medidas por Covid, los miembros del gobierno han alentado a las personas a avergonzar y delatar a los vecinos que rompen los protocolos por Covid, promoviendo de esta manera la desconfianza y el colapso de conversaciones y responsabilidad saludables.

Tres años atrás, hubiera sido sin duda inaceptable que el gobierno canadiense hubiera promulgado esas órdenes de emergencia. Sin embargo, después de dos años de una crisis sin precedentes, no nos sorprende que nuestra capacidad para alarmarnos y pensar críticamente haya sido agotada. Mientras las provincias y el gobierno federal emiten declaraciones y decretan legislación de emergencia, es más fácil «dejarse llevar» por esto. A fin de cuentas, ¿cuántos estados de emergencia hemos soportado durante estos dos años? Empero, debemos alarmarnos. Sin importar lo que se opine del convoy, estos poderes permitirán acosar y perjudicar los movimientos anti capitalistas y decoloniales más fácilmente.

Mientras el gobierno actualmente utiliza estos protocolos de emergencia contra el convoy, sabemos que en algún momento los utilizarán contra las personas indígenas que defienden la tierra y los organizadores contra de la pobreza. Al combinar esto con los estándares dobles de la vigilancia policial, su ejecución sería extensa e infame. Aunque algunos quieren hacernos creer que, si estamos en contra de estos poderes de emergencia, estamos de alguna manera a favor del convoy, queremos alentar a quienes leen esto a pensar más allá de los sistemas binarios. Podemos estar política y moralmente en contra del convoy al mismo tiempo que estamos absolutamente en contra del estado de emergencia.

¿Qué hacemos entonces con estas precauciones?

  • Debemos construir comunidades más fuertes y antirracistas que estén entrenadas en el cuidado de unas a otras. Debemos asumir la responsabilidad de protegernos. Entrénate y únete a las patrullas para cuidarnos mutuamente. No podemos permitir que los grupos de supremacía blanca infiltren nuestras comunidades y acosen a nuestros vecines. Mientas la policía y el gobierno extienden su alcance, debemos tener comunidades fuertes basadas en el cuidado y capaces de auto protegerse. 

  • Nuestras directrices deben llegar de las personas indígenas defensoras de la tierra y, al apoyar, debemos estar dispuestos a tomar riesgos. Las leyes en Canadá están creadas y sostenidas para mantener el colonialismo. Parte de lo que significa desmantelar el colonialismo es unirse a los bloqueos y manifestaciones liderados por grupos indígenas que trabajan por la devolución de la tierra (Land Back), y contribuir con financiación para mantener los bloqueos y los fondos legales. Esto incluye los momentos en que las leyes intentan eliminar estos movimientos. Si tienes dudas sobre la diferencia entre esto y el convoy, puedes referirte al artículo del profesor Lesley Wood.

  • Desfinaciar. Desarmar. Desmantelar. Abolir. Debemos seguir trabajando por la abolición de la policía. Podemos anticipar que la policía pedirá expansión de recursos en respuesta al convoy. Debemos permanecer comprometidos con la abolición de la policía y la construcción de comunidades más fuertes. 

  • Salir a las calles. No debemos eludir las manifestaciones contra las leyes opresoras. Debemos protestar contra la supremacía blanca. Es tiempo de mejorar nuestras destrezas y prepararnos. Quieren capacitación de como prepararse? Contacte ECAP y registrarse para nuestro curso de 3 horas en línea aquí.

En ECAP, entendemos que este artículo pueda incomodar a algunas personas. ¡Estamos dispuestes a mantener la conversación! Si tienes alguna preocupación y quieres continuar la conversación, por favor contáctanos a canada@cpt.org.

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