Desde el inicio de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní y sus grupos afiliados en Irak han llevado a cabo al menos 474 ataques dirigidos contra el consulado estadounidense, bases militares estadounidenses, campamentos y sedes de los partidos de la oposición kurda iraní en la Región del Kurdistán, bases del Ministerio de Peshmerga del Gobierno Regional del Kurdistán, yacimientos petrolíferos, torres de telecomunicaciones, edificios residenciales, espacios públicos y varias instituciones no gubernamentales.
ECAP Kurdistán Iraquí ha documentado y verificado estos ataques, así como sus repercusiones sobre la población civil.
Recuento de ataques
A fecha del 27 de marzo del 2026, se habían perpetrado 474 ataques en la Región del Kurdistán. De ellos, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés) llevó a cabo 179, mientras que los grupos afiliados en Irak perpetraron 295.
La mayoría de los ataques, 370 en total, se produjeron en la provincia de Erbil (que concentra el 78.06 % de los ataques). La provincia de Sulaymaniyah registró 90 ataques (18.99 %), seguida de la provincia de Duhok, con 11 ataques (2.32 %), y la provincia de Halabja, con 3 ataques (0.63 %).
Aunque el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI, por sus siglas en inglés) y los grupos afiliados a el afirman que sus ataques se dirigen contra bases estadounidenses, instalaciones de inteligencia y grupos armados, ECAP-KI ha observado que, además de las instalaciones consulares y militares estadounidenses y los partidos de la oposición kurda iraní, también se han convertido en blanco de ataques zonas residenciales civiles e instituciones civiles y oficiales del Gobierno Regional del Kurdistán, a pesar de no tener ninguna relación con la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Las instalaciones consulares y militares estadounidenses fueron objeto de ataques en 181 ocasiones (el 38.19 % de los ataques), mientras que los partidos de la oposición kurda iraní lo fueron en 121 ocasiones (el 25.53 %). Las zonas civiles, las instituciones civiles y las bases de los peshmerga – ninguna de las cuales es parte en el conflicto – fueron objeto de ataques en 172 ocasiones (el 36.29 %).
Según las observaciones de ECAP-KI, la mayoría de los ataques en las provincias de Erbil y Duhok fueron perpetrados por milicias iraquíes afiliadas a Irán, mientras que la mayoría de los ataques en Sulaymaniyah fueron llevados a cabo directamente por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés).
De los 474 ataques, 359 se llevaron a cabo con drones suicidas (75.74 %), 104 con misiles (21.94 %), 10 con bombardeos de artillería (2.11 %) y uno con disparos (0.21 %). De estos, 228 fueron interceptados o neutralizados por sistemas de defensa aérea o cayeron antes de alcanzar sus objetivos previstos, lo que significa que el 60.76 % de los ataques con drones y misiles fracasaron antes del impacto.
Número de víctimas
Como consecuencia de los 474 ataques registrados hasta el 27 de marzo del 2026, 14 personas perdieron la vida y 90 resultaron heridas, lo que suma un total de 104 víctimas.
El 28 de marzo, grupos vinculados a Irán perpetraron aproximadamente 37 ataques más, en los que resultaron heridas otras tres personas. El ECAP-KI aún no ha podido verificar los detalles completos de estos ataques, más allá de confirmar el número de víctimas.
Entre el 28 de febrero y el 29 de marzo del 2026, los ataques vinculados a Irán causaron un total de 107 víctimas: 14 personas muertas y 93 heridas. De ellos, 19 eran personas civiles, todas heridas.
Además de las víctimas mortales, los ataques causaron daños en al menos 46 viviendas civiles y 32 vehículos civiles. La amenaza que suponen estos ataques también ha provocado la suspensión de las clases en colegios, institutos y universidades.
Recomendaciones
ECAP Kurdistán Iraquí observa estos acontecimientos con profunda preocupación. Los ataques contra zonas residenciales civiles, la residencia del presidente de la Región del Kurdistán, instituciones oficiales y civiles del Gobierno Regional del Kurdistán y empresas privadas apuntan a una posible expansión del conflicto y a su creciente impacto en la vida de la población civil.
Aunque condena las acciones de todas las partes implicadas, CPT-IK pide el cese inmediato de los ataques tanto contra Irán como contra la Región del Kurdistán. Es necesario proteger la vida de las personas civiles, y las afectadas deben recibir una indemnización sin demora.
El Gobierno Iraquí también debe asumir su responsabilidad intensificando los esfuerzos diplomáticos para proteger a la Región del Kurdistán y a Irak, y exigiendo responsabilidades a todos los grupos y actores que operan en Irak y que llevan a cabo este tipo de ataques.


