COLOMBIA: La historia de Lilia

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redECAP
26 de marzo de 2013
COLOMBIA: La historia de Lilia

 
  Lilia with Julie Hart

por Phil Hart

Esta es la
historia de Lilia. Julie y yo hemos estado haciendo turnos de acompañamiento 24
horas en la casa de Lilia, quien vive a unos cuantos kilómetros de nuestra
oficina en la ciudad de Barrancabermeja. Ella debe estar en su casa la mayoría
del tiempo, reposando debido a que recientemente le fue practicada una cirugía.
Por ahora ella se sienta conmigo en la habitación principal de su pequeña casa
de ladrillo ubicada en un barrio con calles empolvadas y familias de bajos
recursos por doquier.

«En 1998 estábamos viviendo
cerca a la base militar a las afueras de San Pablo, cuando mi esposo fue
asesinado cuando venía para la casa. Algunos testigos me dijeron que los
asesinos estaban vestidos como paramilitares; e incluso algunos de ellos los
conocíamos como miembros de la policía en la región. Cuando fui a hacer la
denuncia, los policías me dijeron que debería quedarme callada e irme. Mientras
buscaba a alguien que me asesorara en el caso, fui amenazada junto con mis
hijos. Finalmente, la policía me ofreció sacarme de la región a mí y a mis
hijos para reubicarme. Cuando arribamos al aeropuerto, ellos querían separarnos
entre los dos aviones pequeños, con la excusa de que era demasiado peso para
viajar todos juntos en el mismo avión. Yo tenía mis dudas, pero cuando
estábamos a punto de abordar, el sacerdote de la comunidad llegó y me dijo que
no me subiera al avión. Él me dijo que si me subía a ese avión yo nunca iba a
aterrizar con el avión. El sacerdote en compañía de otras personas lograron
conseguirme un medio de transporte seguro para salir de San Vicente del Caguán.
Ahí fue cuando llegué a Barrancabermeja. Tiempo después me entere que el
sacerdote y los otros, que nos ayudaron a mi y a mis hijos, también habían sido
asesinados.»

De acuerdo a Centro de
monitoreo de Desplazamientos
, del total de los casi 4 millones
de desplazados en Colombia, no estarían incluidos Lilia y sus hijos. Aún así,
este número es el doble del siguiente en la lista de países con el mayor número
de desplazados en el mundo.

«Después de llegar a este
barrio,» Dice Lilia, «encontré que como yo, había otras familias que
también habían perdido a sus seres queridos. De esta manera en el 2004, nos
reunimos y fundamos La Asociación Regional de Victimas del Magdalena Medio.
Ahora somos más de 1000 miembros, y yo soy la presidenta.»

Lilia siempre ha sabido que sus
acciones, han molestado y alterado el estatus quo de los políticos. Ella ha
recibido amenazas de muerte, pero estas aparecen aleatoriamente, y con meses de
diferencia entre ellas. Aun así ella nunca viaja sola. Sin embargo, las últimas
amenazas han sido diferentes de las anteriores.

«En los últimos años los tres
grupos de paramilitares que se han consolidado en Barranca, ahora manejan el narcotráfico
en la ciudad, y han convertido a los mototaxitas en unas bandas organizadas.
Los paramilitares son un grupo armado, fundado con el auspicio de varios
políticos y empresas. Aquellos conductores de las mototaxis que se rehúsan a
ser parte de las bandas son mutilados y arrojados en las afueras de la ciudad.
Ahora, muchas de las organizaciones defensoras de los derechos humanos, como la
mía, y sus líderes han recibido amenazas de muerte. En lo que va corrido de las
últimas dos semanas, he recibido una docena de amenazas contra mí y mi hija
menor Martha, su esposo, y su hija de cinco años. Esa de la razón por la que
Brigadas de Paz Y ECAP se están quedando conmigo todo el tiempo. Hasta que las
cosas se calmen, estoy muy feliz de que puedan ayudarme.»

Por causa de las amenazas, Martha1
y su esposo han decidido quedarse a dormir con Lilia, en el piso de la casa; de
esta manera ellos pueden también estar protegidos. En la casa hay cuatro
cuartos habitables de los cuales tres están arrendados como bodegas a otra
organización como la de Lilia. Este es el único ingreso permanente con el que
Lilia cuenta en este momento.

«La policía viene de vez en
cuando para ver si estoy bien, pero yo no confío mucho en ellos. Martha y yo
firmamos la minuta de cada visita, como prueba de que estamos aquí. No entiendo
porque ellos no gastan más tiempo investigando sobre las amenazas. Por ejemplo,
siete de las amenazas han sido hechas desde el mismo número de celular.
Nosotros le hemos dado el número a la policía. Y por si fuera poco, hace unos
días, un amigo de mi yerno fue asesinado después de haber dejado nuestra casa
en la noche. El muchacho estaba comprometido con la hermana de mi yerno. El
muchacho fue encontrado con las manos atadas en la espalda y con dos tiros de
corta distancia en la nuca. Ellos dijeron que sus brazos mostraban signos de
tortura. El periódico reportó que la policía atribuía los hechos a que el joven
andaba con hombres que poseen antecedentes criminales. Ellos están mintiendo.»

En mayo 15, el presidente Obama firmó el Tratado de Libre Comercio, debido que
Colombia ha presentado una mejoría en relación al respeto a los Derechos
Humanos. Las estadísticas usadas por Obama contradicen el reporte del
Departamento de Estado de su administración, al igual que contradice la información
recolectada por organizaciones internacionales, como Human Rights Watch. Me
gustaría invitar al Presidente Obama a explicar sus argumentos a Lilia; e
incluso estaría contento servir de traductor para la visita.

Ver la pagina web del Centro de monitoreo de Dezplamiento para las figuras a nivel global.

Ver la pagina de Human Rights Watch para un excelente y concreto reporte y análisis sobre la situación de derechos humanos en Colombia.
__________________
1  El nombre de la hija de Lilia de su nieta han sido cambiados para este articulo. Nadie ha sido acusado o llevado a juicio por la muerte del esposo de Lilia.

Phil Hart, un reservista del ECAP de Columbus, Ohio (EE.UU.), pasa un mes de cada año con el equipo en Colombia.

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