AL KHALIL (HEBRON)|Bienvenido al Cruce – El Comienzo de la Privatización del Punto de Control

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Un niño Palestino camina a la escuela a través de un punto de control recientemente renovado, actualmente operado por la Policía Fronteriza Israelí.

En abril del 2019, tres principales puntos de control (Bab al-Zawiyeh / 56, Salaymeh / 160 y Qitoun / 209) en la Ciudad Antigua de al-Khalil (Hebrón) estaban rodeados de tablones de madera y grandes carteles que decían: «Bienvenid@ al Cruce» en Árabe, Hebreo e Inglés. El Municipio de Hebrón ha compartido la preocupación de que estos desarrollos probablemente sean un punto de partida para la privatización de estos puntos de control. El peligro de que las autoridades militares Israelíes entreguen estos puestos de control al sector de seguridad privada es que las autoridades israelíes los considerarán como cruces fronterizos oficiales entre dos países, y no como parte de la ruta diaria de l@s Palestin@s que viven en una ciudad.

Según las estadísticas de UNOCHA, hay alrededor de 800 barricadas en las carreteras entre las ciudades palestinas en Cisjordania ‘West Bank’, Área C e Israel. Las fuerzas de ocupación Israelíes operan 140 de estos como puntos de control para vehículos y pasajer@s, y hay veinte puntos de control ubicados dentro de la parte H2 de al-Khalil (Hebrón). Estos puestos de control están fuertemente militarizados para controlar la vida cotidiana de 30,000 Palestin@s y proteger a 800 colon@s Israelíes—colon@s que frecuentemente atacan a l@s Palestin@s bajo la protección de los soldados Israelíes.

En 2006, el gobierno Israelí comenzó un proyecto de privatización de los puntos de control al entregar el control de algunos puntos de control a empresas privadas de seguridad israelíes, compañías Israelitas de seguridad privada, como ‘Modi’in Ezrachi’ y ‘Sheleg Lavan’. Cuando Israel privatiza los puestos de control, el lenguaje que lo rodea también cambia. El puesto de control privatizado recibe el nombre de «cruce» o «estación»; las verificaciones de identidad se denominan «servicios», y se hace referencia a l@s Palestin@s como «clientes» o «pasajer@s». Este lenguaje diferente tiene como resultado cambiar la apariencia de la ocupación militar a algo más legítimo y benigno.

El escritor palestino Amjad Arrar dice que entregar los puntos de control a empresas privadas privatizará la violencia. Estas compañías están en el negocio de la seguridad, por lo tanto, cuantas más verificaciones de identidad, cacheos y otras restricciones que lleven a cabo demostrarán que cumplen con los objetivos de su contrato de seguridad. Tanto las empresas privadas como l@s emplead@s individuales se sienten presionad@s para demostrar que tienen la habilidad suficiente para desempeñar su trabajo en el negocio de la seguridad.

Un ejemplo de cómo se desarrolla el negocio de seguridad capitalista en el tratamiento de l@s Palestin@s es evidente en los puntos de control que Israel privatizó entre las ciudades palestinas de Tulkarm y Qalqilya. Mohammed Baraka, un miembro Árabe del Parlamento Israelí, habló sobre la actitud de l@s emplead@s de estas compañías de seguridad privada cuando tratan con trabajadores(as) palestin@s que cruzan a Israel con permisos legales de trabajo. Los ejemplos de restricciones incluyen que a l@s trabajadores(as) no se les permite traer más de cinco piezas de pan, latas de atún de más de 200 g, o cualquier tipo de almuerzo casero – todo dependiendo del estado de ánimo de los empleados de seguridad. Baraka agregó que cuando estos puestos de control y las restricciones estaban en manos de las fuerzas Israelíes, quienes cruzaban por lo menos tenían un lugar para objetar; pero ahora con los puestos de control privatizados, la Agencia de Seguridad Israelí (SHABAK) se niega a brindar ningún tipo de instrucción y se rehúsa a intervenir.

Los puntos de control en H2 al-Khalil (Hebrón) y otras partes de ‘West Bank’ (Cisjordania) son diferentes, ya que estos se encuentran en los barrios palestinos y pasar por ahi es parte de la rutina diaria de much@s Palestin@s. Por lo tanto, a la comunidad le preocupa que l@s Palestin@s se ocupen de un aumento de los cacheos, registros de equipaje y verificaciones de identidad, junto con la posibilidad de que los puestos de control se cierren durante ciertos días festivos.

Jamal Nofal, el Sub-Director de la ‘Palestinian DCO’ (OCD Palestino), dice que la mayoría de los puntos de control entre Israel y ‘West Bank’ (Cisjordania) han sido privatizados, y ahora estos cambios en el H2 son significativos porque son un punto de partida para la privatización. Esto va en contra del acuerdo Palestino–Israelí que establece que no habrá ninguna separación entre el H1 y el H2, ya que es una forma de aislar la área y de mantener un registro de las personas que viven en el H2. Como parte del sector privado, las empresas solo se preocuparán por la seguridad e impulsarán a sus emplead@s a realizar su trabajo completamente. El ‘Palestinian DCO’ (OCD Palestino), se opuso a la privatización de los puntos de control y le dijo a la administración Israelí que no puede implementar este cambio dentro de al-Khalil (Hebrón).

L@s Palestin@s quieren terminar con la Ocupación, no mejorar las condiciones de la misma. En este contexto ilegal y anormal, su única demanda es ser tratad@s como seres human@s y no como prisioner@s.

Desde el 1 de Enero hasta el 15 de Mayo, Equipos Cristianos de Acción por la Paz-Palestina ha observado en los siguientes puntos de control:

 

  • Salaymeh

 

Verificaciones de identidad: 378 adult@s

Cacheos: 187 adult@s, 9 menores

Detenciones: 2 adult@s

Arrestos: 4 menores

Uso de la fuerza: 9 incidentes que incluyeron 74 botes de gases lacrimógenos, 42 granadas de sonido y munición real.

 

  • Qitoun

Verificaciones de identidad: 399 adult@s

Cacheos: 204 adult@s, 19 menores

Arrestos: 2 menores

Uso de la fuerza: 3 incidentes que incluyeron 30 botes de gases lacrimógenos y 29 granadas de sonido.

 

  • Bab al-Zawiyeh

Detenciones: 5 adult@s, 2 menores

Arrestos: 2 menores

Uso de la fuerza: 6 incidentes que incluyeron 27 botes de gases lacrimógenos, 52 granadas de sonido, balas de acero recubiertas de goma y munición real.

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