
Para que no existan más mundos construidos tras las rejas
El gobierno griego celebra su gestión de la crisis migratoria, dejando a su paso atroces violaciones de derechos humanos.

El gobierno griego celebra su gestión de la crisis migratoria, dejando a su paso atroces violaciones de derechos humanos.

Nosotres estuvimos al lado de aquelles con quienes tenemos algunos desacuerdos, pero con quienes compartimos la convicción de que no deberían existir “campamentos” porque estos “campamentos” son prisiones. Pero también estuvimos al lado de la oposición, aquelles que están en contra de los “campamentos” porque no soportan a las personas que van a encerrar en éstos.

Oremos por el fin de los crímenes en contra de la humanidad en el Mar Egeo.

Oremos por el fin de la criminalización de la solidaridad.

Tras sufrir un naufragio, un sobreviviente enfrenta más de 230 años de prisión por “conducir la embarcación” mientras que un padre es acusado de causar la muerte de su hijo de 6 años.

Oremos por el fin de las cárceles; oremos por la libertad.

Las personas migrantes acusadas se enfrentan a una lucha constante para acceder a un juicio justo y tanto defensores como grupos de solidaridad de apoyo se enfrentan a sus propios obstáculos.

Oremos por justicia para las personas migrantes a quienes se les niega el derecho a un paso seguro bajo el cruel control de un régimen fronterizo europeo militarizado.

Aunque se está criminalizando a abogades, activistas y defensores de los derechos humanos por buscar justicia, estas dinámicas opresivas están conectando a las personas y fomentando la solidaridad entre las islas.

Cuatro jóvenes solicitantes de asilo fueron declarados culpables por ‘incendio provocado con riesgo a la vida humana’ y sentenciados a diez años de prisión en la corte de Chios, después del incendio en el Campamento Moria de Lesbos.